Le Vauclin se asienta en la costa atlántica salvaje donde los oleajes agitados rompen contra playas de arena negra y los barcos de pesca lucen cascos pintados de colores brillantes contra aguas grises. Los puestos callejeros del pueblo venden bacalao salado y pan fresco de coco a los pescadores que se hacen a la mar antes del amanecer.
Volver a Martinique 🇲🇶Seleccionado para miembros Tourist